• Jose Perilla

Tercera Parada: Buritaca, El lugar perfecto para recargar baterías.

La llegada a Buritaca fue una especie de oasis. Luego de haber paseado unos diez días por el departamento de La Guajira, pasando por su punto más septentrional (Punta Gallinas) y su punto más occidental (Palomino), llegamos a un hostal que, desde que empezamos a planear el viaje, supimos que iba a ser una gran experiencia. Para llegar al Viajero Hostel, hay que bajarse en la carretera principal unos minutos después de pasar el municipio de Buritaca y caminar unos quince minutos desde la carretera principal para llegar al hostal.



El Viajero Hostel es un sitio paradisiaco, reservado para mayores de edad y con unas instalaciones de lujo: varias piscinas, cuartos muy cómodos, bar, restaurante y playa casi exclusiva para los huéspedes. Entre las decenas de personas que nos encontrábamos los colombianos éramos minoría, lo cual le daba un ambiente distinto a lo que nos había tocado hasta el momento. Actividades todas las noches, volleyball, hamacas y una playa espectacular hacen parte de lo que se puede disfrutar en este sitio.


Si bien por la naturaleza del hostal puede perderse un poco el tinte mochilero del viaje, es una excelente parada para recargar baterías después del ajetreo de los días anteriores y tener un verdadero descanso. Es el lugar perfecto para sentarse a leer en una hamaca, comerse un coco recién bajado del árbol y jugar futbol o volleyball en la playa con personas de otros países. Claro está, con un ambiente nocturno genial.



Recomendaciones para Buritaca


  • Disfrutarlo. Si uno llega a este hostal en Buritaca, es probable que venga de un viaje pesado -como en nuestro caso- o vaya a empezar uno. Es un sitio perfecto para descansar y para lo que llamamos el “plan playa”. Aunque por temas de tiempo e itinerario no pudimos visitar más del municipio, visitar el Viajero Hostel fue un perfecto punto intermedio para nuestro viaje. Un helado, una cerveza o un coctel saben mucho mejor en un lugar como este.

  • Explorar. Como comenté, no pudimos conocer el municipio de Buritaca ni encontrar otros sitios escondidos en él. Sin embargo, puede que valga la pena explorarlo. Seguro se encontrará uno o más tesoros escondidos como el hostal al que fuimos a parar.



¿Cuándo ir a Buritaca?

Si tienes ganas de pasar unos días en un plan de relajación completa, sin tener que preocuparte por nada ni salir a hacer actividades, el Viajero Hostel de Buritaca es el sitio ideal. Un hostal con la infraestructura de un hotel, visitado casi que solo por jóvenes extranjeros, con todo lo necesario para pasar sabroso y tener un tiempo con los amigos, lo hace un excelente destino para pasar unos días tranquilos.


Precio: Alto, a comparación del resto del viaje, aunque no impagable. Al ser una combinación entre hotel de lujo y hostal, cobran precios más altos que en los hostales “normales”. Es un lugar cerrado con todos los servicios al interior, por lo que el restaurante y el bar no son particularmente baratos, pero el ambiente puede justificarlo.


Buritaca en una frase: El lugar perfecto para recargar baterías.