• Jose Perilla

Quinta y ultima Paradas: Santa Marta y Barranquilla ¡Descansar y acalorarse un poco!

Me tomo el atrevimiento de meter este par en un solo sitio por la forma en que los visitamos. A Santa Marta llegamos en bus hasta el centro de la ciudad. Estando ahí, es fácil encontrar un taxi u otro medio de transporte que lo lleve a uno al lugar de alojamiento. Nosotros nos quedamos donde una amiga que nos recibió en su apartamento. Esos últimos días nos los tomamos para estar en la playa, con amigos y en un ambiente un poco más chill que lo que habíamos venido haciendo. En esta última parte pudimos cocinar, bajar a la playa, levantarnos tarde y pasear un poco por la ciudad.



Se pueden hacer distintas actividades de mar desde alquilar un jet ski o salir en lancha a dar un paseo hasta tomarse algo en la playa o jugar volleyball y fútbol sobre arena. La playa de Santa Marta es agradable y la ciudad, aunque no es la más bonita, es agradable para caminar. En particular, una caminata por el puerto de Santa Marta (especialmente si es de noche). Estuvimos allí un par de días descansando y gozando de la buena compañía. Al tercer día, nos dirigimos en bus hacia Barranquilla.


Estar allá fue como volver a la realidad. Una ciudad que se mueve como cualquier ciudad grande, contrario a las anteriores en las que habíamos estado. Estuvimos solo una noche y durante el día tuvimos que resolver unos asuntos particulares que se nos cruzaron, por lo que no pudimos hacer mayor cosa. Sin embargo, he tenido la oportunidad de estar un par de veces y los planes han sido los de una ciudad desarrollada: caminarla, comprar una que otra cosa, visitar muesos, plazas y monumentos. La ciudad, que se ha venido a más en los últimos años es grande, linda y tiene excelentes restaurantes, bares y sitios para caminar. Mi experiencia favorita allá fue ir a ver a la Selección Colombia: otro plan que creo que se debe hacer al menos una vez en la vida si se tiene la oportunidad, pues el ambiente del estadio y la emoción de los días anteriores son únicos.



La última noche, a modo de cierre del viaje, salimos a comer una pizza y tomarnos un coctel. El último día, nuestro vuelo salía un poco después del medio día, por lo que estuvimos rondando un poco la ciudad por la mañana y al medio día fuimos al aeropuerto. Allá, nos reencotramos con las tres amigas que se habían quedad en Riohacha, compartimos historias, almorzamos y volamos de vuelta para Bogotá.


Recomendaciones para Santa Marta y Barranquilla


  • Encontrar hospedaje con tiempo. En Santa Marta, encontrar un alojamiento a la orilla del mar puede hacer una gran diferencia para bien y facilita mucho los planes en la playa. Hay hospedajes de todo tipo (hostales, hoteles, Aribnb’s, etc.), por lo que no resulta difícil terminar en un buen lugar. En Barranquilla moverse es muy fácil, por lo que encontrar un sitio cómodo es suficiente para poder recorrer la ciudad en calma.

  • No perderse los atardeceres. Tanto en Santa Marta como en Barranquilla, es raro que el atardecer no sea memorable. Así que la recomendación es simple: trata de no perderte ninguno.

  • Tómatela con calma. Santa Marta y Barranquilla son lugares para disfrutar el mar, comer rico y tomarse algo en la playa con calma. Luego de nuestro viaje, terminar así fue ideal. Pero incluso si solo vas a estar en alguno de los dos sitios (o ambos), son buenos lugares para tomarse un descanso.

¿Cuándo ir a Santa Marta y Barranquilla?



Ambas son ciudades para tomarse un descanso en tierra caliente. Barranquilla tiene las actividades propias de una ciudad (museos, plazas, etc.). Santa Marta, por su parte, tiene las playas, discotecas y un centro que invitan a dar una caminada y parar a tomarse algo. Así pues, ambas son buenas alternativas (muy cercanas entre sí) para tomarse un descanso y darle un poco de calor al cuerpo. Y claro, ¡cuando juegue la Selección!




Santa Marta y Barranquilla en una frase: ¡Descansar y acalorarse un poco!