• Jose Perilla

Cuarta parada: Parque Tayrona una escapada para cualquier viaje en la costa.

Un lugar como éste es difícil de describir, porque combina mucho de las mejores cosas que tiene nuestro país. Una playa excepcional, bosque a la orilla del mar, caminatas ecológicas, hospitalidad, buena comida y mucho más es solo una parte del Parque Tayrona. El resto es magia.



Llegamos de Buritaca de nuevo en bus - ¡bendito el bus para estos viajes! - a hospedarnos en las cabañas operadas por Aviatur (en ese momento, porque entiendo que se encuentran en proceso de cambio de operadora). Al llegar debe hacerse un registro para la entrada al parque. Es aquí donde el pragmatismo con el equipaje toma un rol fundamental. Existen dos opciones para la caminata: se puede comenzar desde la entrada del parque, o se puede tomar una minivan hasta un punto a partir del cual solo hay caminos peatonales. la caminata puede llegar a ser dura, pero con un estado físico aceptable es más que suficiente para lograrla en menos de dos horas. Sí: la caminata no es corta, pero vale absolutamente la pena. Casi todo el recorrido es sobre un camino de madera en medio de los árboles que tupen el parque a izquierda y derecha.


Luego de varios kilómetros, ¡por fin se visualiza la playa! Una especie de descanso y motivación luego de un largo tiempo caminando. Sin embargo, no hay que hacerse ilusiones: desde el momento en que se ve la playa, todavía falta un tramo nada despreciable para llegar a los hospedajes o al cabo San Juan. En algún punto, faltando poco para llegar a las cabañas, aparecen puestos de venta de artesanías, jugos y otras cosas operadas por los indígenas Arhuacos. Sentarse a charlar con ellos con jugo de naranja en mano es la pausa perfecta para la caminata.



Nosotros cometimos el error de hacer el recorrido alrededor del mediodía, cuando el calor arrecia y la humedad (muy alta durante el recorrido entre árboles) lo amplifica. Las cabañas de Aviatur, según recuerdo, son de los primeros sitios que se encuentran en la caminata. Ahí empieza todo: en el momento en el que se descarga el equipaje y se emprende camino hacia el cabo San Juan, la caminata, más corta que la de llegada, se asume de una manera más tranquila y fresca. Para llegar al cabo hay que pasar por otras tres o cuatro playas, en las que se encuentra oleaje para todos los gustos: calmado, suave, moderado y moderadamente fuerte.



El cabo San Juan es un lugar de película. Desde una cabaña elevada, se puede ver el mar azuloso con unas rocas que salen del mar como montañas. Estando arriba, es buena idea sentarse un rato a hablar y tomarse algo con los amigos. A una buena hora, hace un calor agradable y en ese sitio se alcanza a sentir el rocío que sale del choque del mar con las rocas. Nosotros llegamos al cabo San Juan más o menos en la mitad de nuestro viaje y estar ahí los tres resultó ser una especie de cúspide: con un trayecto muy agradable por detrás y con algo más que recorrer por delante. Estando allá, corrimos con la suerte de encontrarnos un par de amigas por mera casualidad y pasamos una parte de la tarde con ellas. Fue providencial ese encuentro, ya que después del paso por el Parque no habíamos planeado hospedajes ni estadías para Santa Marta y Barranquilla - que eran nuestros siguientes destinos - pero una de ellas nos terminó ofreciendo cama en su apartamento en Santa Marta. Volvimos a las cabañas, comimos algo pequeño en la noche debido a los altos precios y dormimos en hamacas (aunque, valga la aclaración, en las cabañas se ofrece todo tipo de hospedaje: acampada, cuartos compartidos, cuartos privados y hamacas).



A grandes rasgos, el PNN Tayrona es un sitio espectacular en el que hay plan para uno o varios días. La naturaleza, el mar, la tranquilidad y las distintas playas que hay, hacen de él un lugar sumamente agradable al que vale la pena llegar al menos una vez en la vida. Aunque en as cabañas se ofrece desayuno, almuerzo y comida, en los tramos entre playas hay pequeños negocios para todos los gustos y todos los presupuestos. Eso sí, no dejando de probar el pan de chocolate que se vende en una de las primeras casas familiares que se encuentran un poco más allá de las cabañas.


Recomendaciones para el PNN Tayrona


  • Lleva buenos tenis y ropa cómoda para la caminata en el Parque. La caminata es larga y hay que llevar el equipaje al hombro. Unos buenos tenis, pantaloneta y camiseta fresca son fundamentales para hacerla de la manera más cómoda posible.

  • Fíjate bien en los precios de alojamiento y comidas. Nosotros reservamos hamacas en las cabañas de Aviatur pero, al ser sincero, hubiéramos podido conseguir algo muy similar por un precio considerablemente menor en San Juan u otros sitios. Es cuestión de averiguar bien y reservar el sitio que mejor se adapte a las necesidades.



  • Lleva siempre agua. En el PNN Tayrona se conjugan altas temperaturas con una alta humedad. Estos factores, combinados con las distintas caminatas, hacen que uno se pueda deshidratar rápida y fácilmente. Es bueno llevar una botella de agua e ir tomando regularmente.

  • ¡El kit médico es fundamental! Si bien nosotros no tuvimos ningún incidente, cualquier eventualidad a mitad de camino es difícil de reportar y puede llegar a ser muy demorada la atención por el hecho de que los caminos son exclusivamente peatonales. Así pues, el kit médico es importante para todo el viaje pero indispensable para el Tayrona en particular.

  • Escoger una buena hora y llevar bloqueador. Aunque la mayor parte del tiempo se camina a la sombra de los árboles, el sol puede llegar a ser muy picante. Es buena idea llevar un sombrero, bloqueador solar para aplicarse dos o tres veces al día y escoger bien la hora para hacer la caminata, pues al medio día es cuando la temperatura está más alta. Sobra decir que, aunque los horarios del Parque no lo permiten, no es buena idea hacer las caminatas cuando no haya luz.


¿Cuándo ir al PNN Tayrona?

Como comenté antes, creo que el PNN Tayrona es una parada que se debe hacer una vez en la vida. Es un paseo muy versátil, que se puede hacer en uno o varios días e igual va a ser una gran experiencia. Más que decidir cuándo hacerlo, te recomiendo hacerlo la próxima vez que viajes a la costa Caribe. Más que encontrar una situación apropiada para visitarlo, diría que no hay ningún momento inapropiado para hacerlo.


Precios


Moderados, aunque se puede encontrar en todos los rangos. Como comenté, las cabañas en las que nos hospedamos fueron un poco caras. Sin embargo, estando allá pudimos ver opciones que se ajustan a casi cualquier presupuesto. Eso sí, las cosas al interior de parque son un poco costosas, pero nada exorbitante.


El PNN Tayrona en una frase: Una escapada buenísima para cualquier viaje en la costa.